Un bruto corazón – Patrick Tineo

Un bruto corazón – Patrick Tineo
…sí, literalmente he conocido el corazón más bruto e inmaduro que no había visto. No sé qué pasa, pero el alma se ha incorporado dentro de un agujero, el cual ha abarcado todo el tiempo y espacio para poder amarte, y hasta para encontrarte; no es, ni será fácil poder acariciarte más con la necesidad de hacerlo cada vez se hace más grande.
No es que sea egoísta, pero si lo fuera, ni lo entenderías. No es casualidad de que todo lo que vivimos sucediera sin ninguna razón, tú le diste valor e intensidad a lo nuestro.
Desde aquel momento, en cuanto te vi sentí que sería todo diferente… no porque estaba allí, sino porque llegaste y cambiaste todo el aroma de mi alrededor, el fulgor que resplandecía de esa hermosa mirada, de esa simples y cálidas palabras.
Caminabas sabiendo que te miraba, que te seguía con tan solo tu esplendor de niña mimada, con la única certeza de que un día hablaríamos sin tener a nadie a nuestras espaldas.
Los días fueron testigos de los buenos y malos acontecimientos que por nuestro alrededor pasaban, y pues con todo eso, aprendimos a darnos un beso sin tener que bajar nuestras miradas. Acariciando alocadamente nuestro más sinceros te amo, y los pétalos de tu pelo, cayendo cobre mi almohada.
Sería algo serio, el simple momento en que nos consumimos con aquel beso, sabiendo que al abrir y cerrar de ojos, estaríamos en el satélite más ampliado por aquel suceso.
Caídas y levantadas supimos liderar, construyendo en ese tiempo algo más que una amistad; consolidamos no con palabras lo que íbamos a querer para una eternidad, en hechos placenteros, y con miradas sin regreso a la antigua vida sin sentido a la deriva y calientes como el vapor de lava ardiente.
La luz con la que brindamos aquella noche de fiesta, con quienes bailamos sin despejar nuestras miradas de infinita cordura cuerda, fue el mejor instante de nuestras vidas y nuestros sueños caídos revivieron a todos esos entierros.
Los pies descalzos, se apoderaron de toda las lágrimas derramadas por la niña de labios rojos envueltos, con música estrellada entre los ojos marrones y sujetados a la luna de invierno.
La intensidad que se presiente y se contempla con cada espasmo del viento, eso sentimos cada vez que rozábamos nuestros cuerpos, con cada latido de vivienda solitaria y con curvas arrimadas al tiempo. Como regalos envuelto, y sin prestar atención a lo sucedido en lo interno.
Mas piel caída, y rosadita entre tus labios bien firmados por el fuego, entre pupilas brillantes y con reflejos de un sincero espejo; un lápiz que describe la esencia de cada ser sin tener que sustentar al muerto, y con su listón rojo, que simboliza el octavo día de amor calibrado con sangre virgen y enrollado entre las más complacientes palabras de un bruto corazón sin tiempo.
Patrick Tineo

El último latido – Patrick Tineo

¿Por qué me enamore de ti? Esa es la gran pregunta, no me ilusione al contrario, comprendí todo lo que había pasado en el pasado, todo lo que había vivido y sufrido.
Todo fue parte en el camino para hacerme fuerte, y consciente de que bajo tus engaños no caería más mi corazón amargo.
Tus cicatrices se quedaron hundidas en mi pecho, sin dejar tocar el alma, sin dejar de respirar cada latido, eso fue mucho más que una aventura, fue un placer al tocar tu cara y sentir todo tu ser. Me volviste loco, con ese largo cabello, con esa silueta de niña primeriza.
Esperaba con ansias el día en que te volvería a ver, ahora ya ni me da ganas de que vuelvas como ayer, prefiero que te quedes donde andas y que tu amor no me haga volver a caer, tu cielo seguirá brillando ante tanta tormentas, pero mi ciclón interno permanecerá calmado, hasta que ella, con quien soñé esta madrugada llegue y me desate todas estas ganas…
Ella con quien soñé y no sé por qué, pues con su aroma me enamore con su piel, me dejo el simple hecho de querer volver a dormir y recorrer con ella todos esos atardeceres de un mañana y no del ayer.
Íbamos caminando y tomados de la mano nos despertamos, pensando en que Dios fue el que nos unió, en un sueño profundo pero seguro, en que volver a vernos puede ser más que un privilegio y un placer, sentir su respiración agitada y poder suavizar su aliento junto a mi cama.
Niña preciosa, hermosa y serena, la cual no imagine, solo llego aquel día en el cual ni la buscada, tampoco le pensaba, al contrario Dios obro de una manera tan distinta que ni me imagina… Con palabras y suspenso me clavaste esa mirada, la cual se encajó en el último latido de mi corazón.  
Patrick Tineo

Mil Latidos – Patrick Tineo

Los pasos y caminos andados no han sido nada fácil, pero tampoco es que hayan sido difíciles. Sí que han sido un poco cuesta arriba, pero llevaderos ante todo.
Las gracias ante todo a Dios, por quien he aprendido y he recuperado las fuerzas cada día, pues las subidas y bajadas han sido largas, pero las he tratado llevar.
La fuente de amor y paz que Dios me ha dado, últimamente las pierdo en estos días por cuestiones humanas, que al final del día no han tenido algún sentido, pero si me han dejado el corazón en lamentaciones y sin dárselo a nadie, serviré a tu modo… Al hacer sentir a los demás especiales, pero sin dejar que jueguen con lo que más he adquirido con el tiempo, el amor y mi paz.
No siempre tendré esa sonrisa y esa paz que me caracteriza, pero siempre le pido a Dios que me despierte de ese sueño sin paz ni tranquilidad con la que me he quedado, soñando entre mil latidos unidos…
Patrick Tineo

Sin un fin – Patrick Tineo

Hay momentos en que no vale la pena ser bueno: Bueno en ningún sentido, pues se aprovechan de la buena persona, y cuando uno cambia por razones ya obvias uno es el más malo de todos.
Igual pasa con el Amor, ya de nada sirve enamorarse, sabiendo que la otra parte no le interesa nada; leí no hace mucho que es importante: Amar-te, Querer-te, Cuidar-te… Primero, que a alguien más. Creo que ese es uno de los muchos fallos que cometemos, nos preocupamos bastante por alguien más, que ni siquiera nos valora, nos toma en cuenta o si quiera nos visualiza para un futuro.
Hay días en que no es nada fácil salir al trabajo, tomar el bus, salir y tomar nuevamente el bus para ir a la Univ, o al Colegio; no vale la pena tampoco tener en mente todo el día el amor perdido, o la desilusión de aquella noche en que dedicamos bastantes versos con lágrimas escritas en la carta, que hoy quedo en el olvido.
Enamorarse es muchas veces difícil, y a la vez fácil: por el simple hecho de que no todas las chicas quieren tener a alguien que las mime, les escriba, las entienda, les de sus cariñitos de vez en cuando, este ahí en los momentos más ilógicos del mes, o que simplemente este ahí para poder darle el apoyo del hombro para descansar/desahogarse y llorar.
Muchas prefieren aquel fisicoculturista que se ve bien, que lleva un sin fín de Tatos por los grandes brazos, y en el pecho. Simplemente se andan fijando en cómo se verá, y como me veré… No obstante, sin tener ninguna connotación de lo que significa ‘Amor’. Saben claro está, lo que es el amor pasajero, de tenerte un momento de abrazos y terminamos ahí mismo en el suelo, o en la primera cama o mueble que nos quede a más tiempo.
Hermosas, Sencillas, Humildes, Carismáticas las ahí… También las vividoras por igual aparecerán; las que sean todo lo contrario también se hallaran, odiosas, engreídas, privonas, materialistas, el mundo las hace cada día mas…
Sueñan con tener todo, en un abrir y cerrar de ojos, sin tener un objetivo clave de la vida, de reconocer lo que es un trabajo, esforzarse para avanzar en la vida, y poder decir, gracias a mi esfuerzo, estoy donde estoy.
No me gustaría seguir hablando pero de aquí me largo, sin un fin, ni buen comienzo, pienso que el Amor, aun de mi lado está durmiendo.
Patrick Tineo