Sin volvernos a ver – Patrick Tineo

… regularmente me han preguntado que por que no he publicado todos los escritos que he hecho. Y la verdad es que muchas veces hay palabras que se quedan vivas en rincones que en el día menos pensado ahí vamos y la sacamos.

Aprendí a la vez que el amor no expira, es todo lo contrario, siempre vive y se restaura en cada mirada que damos y recibimos de la persona indicada. Sentimos tanto placer y a la vez un poco de dolor al no estar y siendo sincero es algo normal y natural de la vida. Cortemos esa parte, dejemos que los concejos den su punto y aparte; y sí, quizás solo estemos en un estado más de nuestra vida, en la cual sentimos placer sin volvernos a ver…

Patrick Tineo

Un Poema perdido – Patrick Tineo

Si por cada poema que escribo mencionara tu nombre en ellos, serías tan famosa que tu nombre estallaría como una estrella fugaz en nuestra cama perdida.

Patrick Tineo

Un abrazo, un cuerpo – Patrick Tineo

Quizás no coincidimos en el año, ni en el tiempo ni espacio. Conocimos cada parte que nos hace más humanos y nos hace ver las cosas desde otro punto de vista y con una agradable sonrisa de buena pinta. Los días nos han hecho ver y saber quién es quién, y cuando se necesitan esas palabras estabas ahí para darlas y darme ese abrazo que le faltaba a mi alma.

No es necesario que estemos juntos, tampoco que nos dejemos de ver para saber que te extraño desde ese último abrazo tierno que nos dimos esa tarde de Marzo, quizás fue esa noche de Febrero que nos hizo ver que el amor permanece y seguirá creciendo como el viento llega a tu ventana y te toca cada mañana para darte un beso que muchas veces te hiele el alma.

Los besos que deseamos, las caricias que imaginamos son las que se han quedado entre nuestros cuerpos cada vez que nos veíamos de lejos. Esa sonrisa de anoche, la cual me cautivo como todas esas que nos dimos en las mañanas sin reproche ni sin falta de alguna palabra con sigiloso toque. No es un adiós, tampoco hasta luego; simplemente es un “Nos vemos”, hasta que nuestras almas sientan ese impulso de vernos y saborear el viento entre nuestros cuerpos.

Patrick Tineo

Amantes que aprietan – Patrick Tineo

Regresar con tu sonrisa despavorida y alargadora eso quiero, sentir tu melena cuando el viento sopla, saborear esos labios rojizos que son tan bellos cuando el sol los toca, pero sobre todo seguir enamorado de tu lucidez de niña loca. 

No quiero ni pretendo hacer sonar el reloj a las 3 de la mañana para hacer sentir mi cuerpo junto a tu almohada, tampoco necesito despertarte cuando llegue cansado del trabajo pues sé que al igual has estado ocupada estudiando y trabajando.

Pero si lo haré y seguramente te molestará sólo cuando sé que es tu cumpleaños y te despierte en la madrugada para darte esa serenata que de niña soñabas y esperabas con todas tus anchoas, esa que te haga saltar como una quinceañera enamorada, una chiquitita encantada y mimada, que ante tanta belleza oculta, tu mirada destila una sonrisa callada, una picaresca mordida que indique cuando me amas y lo que falta luego de esa velada. 

Amantes pero nocturnos, donde nuestros besos sean vistos por Neptuno y nunca se escriba o cante lo que paso esa primavera en nuestro nido de invierno. Donde las lágrimas se desplieguen y se acurruquen en cada parte de tus senos, donde más allá no se pueda hablar solo mantener la equidad en ese acto crucial. Donde tu ombligo sea símbolo de nobleza donde los sentimientos se conecten boca abierta, y las emociones se disuelvan como aquel helado entre el sol y la arena de nuestra calentura que aprieta. 

Patrick Tineo

Una mirada más – Patrick Tineo

Muchas veces se hace un poco difícil poder subir los escalones y avanzar del escalofriante y espeluznante abismo que nos ha dividido y nos ha hecho más fuertes como unos extraños pero íntimos amigos.

Las reacciones que nos hacen ver lo esencial de nuestras vidas, las frustraciones que se hacen nada en ese momento, lo solitario de una habitación que nos conoce como niños dormidos pero se escapa ese solo ruido de nuestro escaso y helado corazón.

Patrick Tineo