
Esto que escribo más abajo es algo que debía haberlo hecho antes.
Unas cuantas líneas que son para ti, sí para ti. A quien le dediqué mis letras, y las sigo dedicando bajo tu nombre. Quien recibió esa carta, que entre letras se quebró mi alma. Entre lluvioso día de lágrimas saladas se estrelló el cielo cuando mirabas. Como cuando entre suspiros decías que preferías un hombre con amor a la antigua. Pero que entre murmullos se quedó tu deseo de que solo fuera en pensamiento y no en vida.
Fui ese quien te quiso dar todo como en los tiempos de antes. Pero de romántico me pase, y el corazón se quedó sin amor entre tantas palabras y acciones que de vista fueran más que obvias, fueron tan sinceras que ese día el corazón lloró sin mente a que en un futuro recuperaríamos las horas perdidas.
Recuperamos el tiempo, no. Pero entre cada beso que dimos, cada abrazo que dejamos caídos nos dimos de eso que fue sincero, a la antigua y sin miedo. Ese amor que creció y que entre suspiros inciertos se quedó tan dentro que por miedo dijimos adiós.
Patrick Tineo
