
Soñé contigo, nada fuera de lo normal; soñé simplemente con tu Hermosa sonrisa la cual me domino en todo momento del sueño en la mar, con tus hermosos ojos café que me enloquecieron hasta el amanecer, con tus manos añejadas que me acariciaban en la cama, con tu hermosa y frágil mirada que me cautivo en cada movimiento de cama.
Con el hecho de haberte soñado, y no tocado, de haberte hablado, pero nunca conversado, eso fue lo que más me enamoro, tu sencilla forma de hablar del amor limpio y amplio túnel que nos hace ver la locura más allá de unas palabras sencillas de tocar la cruz de nuestro dolor.
Patrick Tineo
