
Muchas veces se hace un poco difícil poder subir los escalones y avanzar del escalofriante y espeluznante abismo que nos ha dividido y nos ha hecho más fuertes como unos extraños pero íntimos amigos.
Las reacciones que nos hacen ver lo esencial de nuestras vidas, las frustraciones que se hacen nada en ese momento, lo solitario de una habitación que nos conoce como niños dormidos pero se escapa ese solo ruido de nuestro escaso y helado corazón.
Patrick Tineo
