Sabes la verdad del amor que te brinde, la realidad es que fue algo sencillo nada más. En lo sencillo me encantaste, y me acariciaste entre manos arrugadas pero desplegadas en mi espalda.
Sigilosamente nos acostamos entre nuestras almas, sin saber que ese día seria la eterna partida de nuestra morada. No me importa lo que digan los demás, a ti te quise con puro amor real, sincero y sin celos, con memoria lenta para no olvidar lo bueno, pero con perdón rápido para no tener esa marca de memoria atada.
Patrick Tineo
