Quizás no sea el chico que has soñado o que has añorado, puede que no sea el mejor que tendrás a tu lado, pero soy ese quien te escribe un poema, o te canta una canción con mis tonos de voz no tan gruesa, con falta de entonación y sin cuerdas…
Quien en la noche de luna llena se sienta contigo, no solo para tener una velada como aquellas en las que hablar suena más corta la puerta, pero sí en la que nos podremos abrazar y sentir el latir de nuestros corazones al querer sobresalir la ropa muerta.
Quien delante a una fogata declare su amor a toda marcha, y sin ningún temor dejemos volar nuestra imaginación, sin temer al mañana que aun esta con la puerta semi-abierta.
Quienes con las miradas cruzadas se pierden en sonrisas ajenas, y que con tan solo un toque de nuestros cuerpos se sientan las caricias sin quejas; por lo que en cada palpitar sientas una locura y un aliento que diga aquí quedo nuestro barco hundido que fue rescatado de ante mano por nuestras risas a lejas…
Como en un día de trabajo normal nos veremos como aquellos dos extraños que no recuerdan nada, de lo que paso el sábado 15 de junio a las 10 con 50 y lo que oculto la puerta de la habitación tercera…
Patrick Tineo

