No sé porque o que le dio a nuestro amor, el que un día como hoy inicio, y en tu mirada todo quedo. El suelo fue nuestra compañía en el que iniciamos el acto más puro en el mundo y por el cual nos separamos por aquel frió intenso de nuestros cuerpos.
En ese día tan crucial de nuestras vidas, donde los latidos se colmaron de una simple sinfonía, la cual se ocultó entre la piel y se despojó de su clavel. Minuto a minuto, mientras los segundos hacían de nosotros, la mejor hora del mundo.
Con tan solo ese suspiro en que nuestro amor quedo impune ante nuestros francos y angustiados latidos. Y con tan solo ese segundo cayo entre nuestro cuerpo el placer más puro.
Quien con una sonrisa aguada, se mojó la mirada, se estremecía entre cada columna y su pecho ardía, de un sabor inmune donde la miel recorría tu intima fragancia y la simple poesía.
Lucidez de tu piel, clamor del amor, entre cada palpitar recorrerás la laguna de la intensa playa de tu dulce olor. Linda entre las bellas, preciosa entre las rosas y culpable por el amor que te escribió en la piscina rosa de aquel hotel en clamor.
Somos el mejor respiro, y a la vez la mayor tormenta, somos entre los tranquilos los que hacemos la gran fiesta, con tan solo ese pecho y tu luz entre los besos, nos cubrimos lentamente con la playera de tu pelo negro y de rizos entre mis dedos con miel de tus jugos completos.
Eres mi planeta y a la vez mi estrella, quien me mima cada noche y me hace contemplar la Galaxia que mejor destella, cada mirada callada es la que hace de mis días los mejores, sean fatales tu eres quien me motiva y me hace mejor persona con esa bella silueta.
Robar lo más preciado fue lo que hiciste, me llenaste de ilusión y te llevaste a la vez mi corazón.
Patrick Tineo

