Como el cielo
Ya a nadie le interesa escribir, tampoco dedicar lo que su corazón y alma quiere decir. Solo nos preocupamos en lo que publicamos en las redes sociales y no lo que vale.
Nuestro amor y nuestra esperanzas se están desvaneciendo, no se el por qué, pero si podemos hacer el mejor como, de la historia. No podemos decir que no todas las chicas valoren una carta a mano, una caricia a la antigua y un gesto de respeto ante el primer suspenso.
Pero si podemos percatarnos de que en los siguientes días podremos ver el amor crecer y volar ante los hermosos atardeceres del placer. Ante la laguna de nuestros besos y las hojas del invierno volver a crecer, y volver a ver esos bellos ojos color café de los cuales me enamore.
El simple hecho de ser tú, y ser la elegida por mi amor interno, gracias le doy a Dios, porque sigue encendido ese fuego interno por el cual te llame mi amor eterno, y por quien escribo aun estas palabras y no me cansare aunque tu si andes cansada de tanto leer.
Cuando te vi, con ese cabello tan precioso ante tu cuello, me llego a la idea de quien podría ser esa chica tan linda y con hermoso cuerpo, con esplendidos labios tan dulces y amargos que me daban placer de pensar tenerlos, con suaves y necias manos que me daban cachetadas de solo tocar tu silueta de chica rebelde y sin cuento esmalte de marca.
No te cambiare por nadie más, porque lo que un día comenzó como una historia de relajo, y de abrazos con llantos, en el hoy sigue estando el amargo timbre de la llamada sin calma, y con llantos de alegría acumulada.
Todo queda atrás, lo malo que vivimos y lo hermoso que sentimos el uno al otro, pues continuaremos creando muchos más momentos de los cuales no nos arrepentiremos y solo nos reiremos cuando estemos viejos y con nuestros nietos al pie, escuchando las locas historias de los abuelos.
Como en el cielo, así estamos desde que nacemos, continuamos siendo el cielo de alguien más, y sin pensar como sería el llanto sin ti, o sin mí… Sin un nosotros y con un poco de vivir, nada será imposible, si continuamos de la mano de nuestro Dios, quien mira nuestro fondo, hasta la parte más sensible de nuestras almas, quien cada día nos hace nuevos, y nos da la felicidad de compartirla, y hacerte sentir ese inmenso amor, por el cual me enamoro y me sigue enamorando con tan solo el destello de tus ojos claro color Sol.
Patrick Tineo

